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viernes, 22 de julio de 2011

Fanfarrias para un cuatro de julio

Salimos a la calle y la calle estaba cerrada para un desfile que lucía las carrozas de los bancos y las compañías de renta de autos y las clínicas comunitarias para atender a gente pobre con VIH y el albergue para ancianos homosexuales sin hogar y al congresista que promovió que se permitiera en el estado de Nueva York el matrimonio de personas del mismo sexo y al gobernador que firmó la ley y todos eran por un instante tan felices. Y luego regresamos a casa, y cuando volvimos a salir el West Village era la Dimensión Desconocida, y de pronto las tiendas de la Calle 8 tenían sentido, y alguna gente en algunos muelles. Luego vi Paris is burning y entendí lo que pasaba: Willi Ninja  reinaba sobre la House of Ninja años antes de la película, antes de Madonna y Gaga, antes de que yo creyera que “xtravaganza” y “fierce” eran palabras típicas de RuPaul. Y en ciertas tardes tórridas, todo vuelve a ser lo que era, aunque los muelles ahora están pavimentados con granito, llenos de prados nuevecitos para los pequeños  hijos de los yuppies y campos  de golf en miniatura, y el desfogue sexual es una orgía de narcisismo para  los hombres que trotan sin camisa. Y de nuevo nos atrevimos a recorrer sin éxito las mismas calles en busca de la entrada a los muelles para ver los fuegos artificiales del 4 de julio, seguimos la marea por la 10.ª Avenida hasta la 23 y regresamos casi corriendo, perdiendo todo lo que habíamos ganado, cortando la cuadrícula urbana por hipotenusas que nos llevaran hasta el universo seguro de la tele y el aire acondicionado, y la noche fue de Asombrosa Gracia, de América la Bella, de soldados de todos los colores y la libertad para perseguir la felicidad en un crucero noruego y Macy’s nos hizo sus mejores clientes, nos convidó rosas de fuego y banderas de fuego, y bombas simbólicas y encuentros cercanos con las estrellas, y con el río, y con la Libertad alumbrando al mundo, de seguro dentro de treinta años habrá quema de Judas, castillos y toritos, por mientras no. Las calles cerradas, las multitudes, hay alguien a quien tal vez le debo este estilo telegráfico, pero no quiero ceder décadas de trabajo en aras de la justicia. “Esta fiesta es sobre lo que los americanos hacemos mejor, comer y tratar de superar a los demás”. Las amas de casa de los Estados Unidos son de dos tipos (sólo dos), implica Roseanne Barr: como Roseanne Barr o como la “Condesa” de Manhattan, personajes creados para los demás, el universo perfecto del superyo.
Foto: Edward, Administrador del foro Wired New York.

miércoles, 22 de junio de 2011

I’ll tell you the truth



The TV set was on. Amelia opened her eyes, still heavy and blurry, as she felt cloudy because of the light on the screen, loud-recorded laughter and stink of burnt cigarette butts. Her arms were numb by her position when she felt asleep and her lower back stung. She tried to get up but she stumbled and fell on the couch. When she finally awoke and seated, she felt a flash of pain raising from her neck and trough her scalp.

It was almost five in the morning. In front of her, a middle-aged man announced the salutary benefits of a juice maker so powerful that it could squeeze even whole unpeeled fruits and vegetables. Until today, TV had always been her refuge, a place where she could see other people’s life in brighter colors. Tuesday was RuPaul’s Drag Race day, the day she laughed watching a drag queen contest that transported her into a fantasy land inhabited by funny jokes and harmless sarcasm.

She very much liked RuPaul and she was amused by how the effect of make-up, costumes and attitude could transform the group of contestants fighting to be the next drag super star. They used strategy in order to defeat one another with their wigs, high heels, gowns and gags, but above all with this persona they portrayed for the cameras. Her favorite drag queen was Ongina, a small, sweet, Asian boy who used gigantic headdresses over his bald head.

Each week the challenge was different, this time it was to perform in a Viva Glam TV ad; the company used awareness on the fight against AIDS to increase their sales. Nina Flowers, with her loud and spirited Latino persona, and African voluptuous diva Bibi Sahara Benet were giving Ongina a hard time. But, as always, she succeeded with her happy-go-lucky attitude. When the judges finished discussing her ad and RuPaul flaunted her as the winner, Ongina fell to her knees and broke into whimpers: “Winning this challenge means so much to me… I have been HIV positive for the last three years and I haven’t told my family…”

Amelia felt nauseated and she couldn’t hear anything else. HIV sounded as such a strange tune to her ears, a Diamanda Galas song in a Miley Cirus concert. HIV was one big carousel of stuffed horses in the fair of the town. HIV was the dull series of nights comforting a man who suddenly didn’t knew anymore if he was with her because he wanted so or because he had forced her into becoming his best friend after using her for unprotected sex. HIV, and her old mother in Mexico who didn’t have medical insurance. Amelia had never done the test: what was the use? What would have changed if she knew? Those were only three letters in the wrong time and place. She fried a quesadilla, changed the channel on the TV and reclined on the couch.

sábado, 2 de abril de 2011

Tres ideas mexicanas para óperas contemporáneas




1. Rupaul’s Drag Opera. Esta pieza sería un homenaje a la ópera barroca italiana y a la ópera ballet francesa del mismo periodo. La ópera barroca tiene muchos puntos en común con el arte de las Drag Queens: es un universo de ilusión absoluta, de escenarios fastuosos y gestos grandilocuentes. También es un arte que cuestiona los límites de los géneros y las identidades. Por eso, las protagonistas de esta pieza serían, o bien contratenores vestidos de princesas, o bien, mujeres contralto disfrazadas de hombres disfrazados de mujeres.

La historia sería un cuento maravilloso: un príncipe, cedido por su padre al rey de los mares sin saberlo, debería conquistar a una princesa cisne, hija de dicho rey, robando sus plumas y devolviéndoselas a cambio de su amor. Después tendría que reconocerla entre todas sus hermanas gracias a algún rasgo diminuto, como un lunar en la mejilla, y vencer al rey de los mares por medio de la magia para escapar del reino submarino. Todas estas peripecias requerirían de toda la parafernalia y tramoya imaginable, así como de retos y transformaciones físicas, que por supuesto invitarían a magníficos duelos vocales entre el rey, el príncipe, la princesa y sus hermanas.





2. Tragedias de las cortesanas: una ópera en el más puro estilo del Verismo italiano dedicada al ascenso, la caída, la huida, el aprisionamiento y la restauración de Gloria Trevi, en la cual la prima donna que se hiciera con el papel podría cantar arias gloriosas y patéticas a la vida bohemia, la pérdida, la muerte y la redención de una estrella marcada por un destino borrascoso.


3. Tajín y los siete truenos: drama wagneriano filmado. Tajín es un muchacho rebelde y sádico que llegó a vivir a la pirámide de los Siete Truenos, y que rápidamente se dio cuenta del poder que podía ejercer sobre los campos, las selvas, los ríos y los mares con sólo bailotear sobre las nubes con paso desacompasado. Es el huracán, el lado oscuro de la lluvia bienhechora, y su leyenda totonaca puede ser el libreto ideal para una ópera de estilo wagneriano, un drama musical filmado que constituya una obra de arte absoluta, integral. Habría que comisionarle a Pipilotti Rist el diseño de producción de esta ópera. El problema sería clonar a Wagner y a Gorecki para hacer la música…